jueves, 22 de marzo de 2018

Los Mercados y la Volatilidad

Ayer 21 de marzo de 2018, renunció el Sr. Pedro Pablo Kuczynski renunció a la presidencia del Perú, y la Bolsa de Valores de Lima subió, el precio del dólar en el país cayó y diversos indicadores mejoraron. La pregunta obvia es porqué, y la respuesta más verosimil es porque los mercados odian, detestan y aborrecen la volatilidad, la incertidumbre y también el estancamiento, y esto era lo que generaba la permanencia del referido señor en el máximo puesto de la nación peruana, además de ello su confrontación con un congreso intransigente de mayoría opositora, el cual trababa cualquier iniciativa del Poder Ejecutivo.
Si deseas saber como reaccionará el mercado ante una decisión prevista, preguntate si ello le sumará volatilidad, incertidumbre o paralizará algún aspecto de la economía, no en vano los Bancos Centrales ahora adelantan sus posibles acciones algunos meses, para que los actores incluyan en sus planes dichas acciones.

lunes, 12 de marzo de 2018

Sobre los Octágonos, Semáforos y la Información Nutricional

Hace algunos días el congreso peruano, emitió una legislación destinada a que todos los alimentos procesados incluyan en su empaque una especie de semáforo, el cual informe al público consumidor sobre el contenido de grasas y demás componentes nocivos para la salud.
Al respecto se ha generado una polémica, entre quienes apoyan la medida, quienes reclaman que se aplique la misma pero con el uso de octógonos (llamados también sellos), y quienes se oponen a toda advertencia.
La siguiente opinión que vertiré estará enfocada en los términos económicos en los que soy conocedor, y trataré en lo posible de no inmiscuirme en temas nutricionales al conocer poco o nada del tema (por el momento), hecha la aclaración, brindo mi opinión a continuación.
No se puede restringir la comercialización de un producto, especialmente si este no tiene observaciones de salubridad y cumple además con los estandares requeridos a ciertos productos, como sucede en el caso de los productos procesados.
Sin embargo, hay que reconocer que algunos componentes de dichos productos, en grandes cantidades o consumidos por largos periodos, resultan dañidos para la salud.
En tal sentido, considero necesario que lleven dicha advertencia, por poner un ejemplo, si sufro de enfermedades al corazón y el médico me recomendó excluir de mi dieta alimentos con grasas trans, debo saber si un alimento contiene dicho ingrediente, puro sentido común.
Ahora que dicha advertencia venga en forma de octágono, semáforo, emoticon u otra similar, debería haberse al menos estudiado previamente, para aplicar aquella que se prevee tendrá la mejor recepción, sin embargo (hasta donde me he informado) dicho estudio previo, en el caso peruano, no existe, es decir pura prueba y error.
A quienes cuestionan que con el semáforo se generará mayor confusión, subestiman la inteligencia del consumidor, y podrían llevarse sorpresas, sin embargo dado lo inédito de la normativa peruana, dicha sorpresa puede ser positiva o negativa, hasta ahora es imposible adivinar donde acabará esto, como resultado pura incertidumbre.
Por último, hace falta un estudio costo beneficio, entre invertir en el etiquetado de los alimentos (costo cargado en su totalidad a los productores), invertir en educar a los consumidores o una iniciativa intermedia, y el efecto que tendrá cada una de dichas iniciativas en la prevención de las enfermedades vinculadas a la obesidad y el consumo de alimentos chatarra, lo cual no muestra ni asomo de ser asumido por nadie, pura dejadez y desconocimiento.
De mi parte, en cuanto se haga efectivo el etiquetado, buscaré solamente aquellos que no tengan los tres semáforos en rojo y sus variantes.