viernes, 28 de septiembre de 2012

La teoría del “Tren de la Fiesta”

Alguna vez le ha pasado que cuando compra una acción/divisa que ha venido subiendo fuertemente, esta cae casi inmediatamente luego de haberla comprado usted? No se preocupe, casi todos los inversores alguna vez pasamos por esto.

Haga de cuenta que ve un tren con un sólo vagón.  Pero este vagón no es nada común:  en su parte delantera lleva dentro de sí un grupo de gente que parece divertirse de lo grande, con parlantes que resuenan con agradable música, avanza ininterrumpidamente.



Entonces, aquella música llama la atención de algunos curiosos que buscan diversión.  Estos curiosos corren tras el tren e ingresan en la parte trasera del vagón.  Seguido de este primer grupo de curiosos viene otro grupo más grande para intentar unirse a la fiesta.

Al ver esto, el grupo de personas que venía primero en el vagón, comienza a salir de él.  Pero la música sigue y multitudes de curiosos se amontonan para ingresar en el vagón, y siguen entrando más y más, hasta que ya casi no caben.  Entonces el tren con su enorme carga se detiene: el enorme peso no lo deja seguir avanzando.  Pero inexplicablemente, siguen entrando más y más personas a la fuerza;  además, ya con el tren detenido es mucho más fácil hacerlo, o no?

Pero el tren no fue diseñado para permanecer inmóvil, sino para seguir avanzando.  Entonces para poder hacerlo, comienza a hacer algo totalmente inesperado por la multitud que llena el vagón:  se sacude fuertemente en la dirección opuesta y un grupo de curiosos sale disparado del vagón.  La música se detiene y la confusión comienza.  Luego otra sacudida aún más fuerte y otro grupo mayor cae fuertemente del vagón al suelo.  El pánico y la desesperación se apodera de la multitud y algunos deciden saltar y morir.  Las sacudidas continúan y cada vez más violentas.  La noticia se publica en primera página.  Llegado a este punto, solo los más fuertes siguen adentro aguantando.  Entonces, el tren para terminar de liberarse de su carga, realiza una última sacudida tan fuerte que, sus ruedas delanteras se levantan y queda el vagón en posición perpendicular.  Nadie aguanta tal movimiento y el suelo queda lleno de heridos, quienes no pueden hacer más que lamentarse.

Pero inesperadamente, esta multitud herida ve surgir a lo lejos un nuevo grupo de gente. Y no puede estar más confundida, cuando reconoce que este grupo son los mismos que iban inicialmente en el tren disfrutando de la música.  Estos están renovados, limpios y sobrios, pues no estaban ya en el tren cuando comenzó la tragedia.

Entonces colocan el vagón en su lugar, prenden nuevamente los motores del tren, el cual arranca otra vez en la dirección inicial y realiza un gran avance.  Entonces este grupo de maestros prende  la música y comienza nuevamente la diversión.

Luego de esto, los mismos curiosos parecen nuevamente interesarse por el tren, pues atraídos por la música no pueden resistirse a la tentación de unirse a la fiesta.  Parece que las ganas de divertirse han hecho que olviden la tragedia y una vez más, se repite el interminable ciclo.

Tal vez usted haya hecho parte alguna vez del grupo de curiosos y haya sufrido las heridas consecuencia de ello.  Los mercados han sido diseñados para que una pequeña minoría gane a costa de la gran mayoría, y este pequeño grupo de gente son los traders profesionales. Pero tranquilo usted también puede aprovechar estas oportunidades, solo debe preparar bien su estrategia y estudiar el mercado para encontrar el momento exacto para ingresar al mercado.



Fuente: Seguridad Financiera


jueves, 20 de septiembre de 2012

El riesgo de crédito

Cuándo una persona común va a una entidad financiera a solicitar un préstamo para diversos fines, muchas veces no tiene certeza de recibir el crédito solicitado. Esto a pesar de contar con una carrera terminada, un buen trabajo, y quizás un buen sueldo.

Muchas personas se preguntan entonces: ¿Qué es lo que evalúan los bancos, cajas municipales y otras entidades prestatarias?

Para muchos (inclusive para un gran número de personas que tienen créditos desde hace muchos años), la evaluación que les hacen sigue siendo una caja negra, un misterio indescifrable. 


Comencemos con lo más lógico, ¿cómo sabría usted a quién prestarle dinero si pudiera hacerlo?

Haría lo que hace el común de la gente prestarle a gente que conoce, parece no haber ningún problema en eso. Pero y si quién te pide prestado es un completo desconocido, comenzamos por mirarlo de pies a cabeza y ver si nos resulta de confianza. Una vez haya pasado esa micro -  evaluación crediticia, y si aún nos inspira confianza, deberíamos averiguar a qué se dedica, cuánto gana, en que gasta, a quién más le debe y si está cumpliendo con pagar lo que debe pagar.

Digo deberíamos hacer lo anterior porque algunas personas aprovechan el hecho de inspirar confianza y terminan estafando a quienes les entregan su dinero (sea en forma de préstamo, de ahorro o de inversión). Algunas más osadas al notar la desconfianza, logran desarrollar un vínculo de empatía que les permite conseguir lo que desean.

PRIMER CONSEJO: no entregue dinero a nadie que lo requiera de inmediato o en el menor plazo, es muy probable que no vuelva a ver ese dinero.

Al igual que usted los bancos, cajas municipales, cooperativas y demás entidades similares evalúan de diversas formas a los solicitantes. Pero a diferencia de usted o de mí ellos evalúan lo que se conoce como RIESGO CREDITICIO.



Remitiéndonos a la Biblia del internet, valga decir Wikipedia, encontramos:

"El riesgo de crédito o riesgo crediticio es la posible pérdida que asume un agente económico como consecuencia del incumplimiento de las obligaciones contractuales que incumben a las contrapartes con las que se relaciona. El concepto se relaciona habitualmente con las instituciones financieras y los bancos, pero afecta también a empresas y organismos de otros sectores."

Lo que los bancos y demás instituciones crediticas intentan saber es si le vas a pagar o no, y para eso hacen uso de diversas herramientas, con lo cual se obtiene una medición arbitraria que denota la posibilidad de impago del solicitante.